| |
| |
|
 |
Degustando un caldo bueno...
Un día..., Aquilino..., y más tarde Silvina..., salieron de
Espasande..., de las Casas de Neira y de
Xorxe..., donde nacieron..., camino a Madrid..., con la
bendición de sus amados padres...
Allí nacimos sus hijos..., aunque
nuestras raíces están aquí..., y allí aprendimos a amar lo
que ellos amaron y supieron transmitirnos cada día…
|
|
DEGUSTANDO UN CALDO BUENO
(Soneto)
Estamos degustando un caldo bueno,
No es de honrados decir que el caldo es malo,
Mucho menos, si el caldo es de regalo,
No seré yo quien deje el plato lleno.
Comamos pues, pasando un rato ameno,
Yo, que de caldo entiendo, este si avalo,
Y al que hace mi mujer casi lo igualo,
Lo confirmo ahora, que aún estoy sereno.
Un trouzo de lacón, unto e
touciño,
Patacas e xudías, verzas do horto,
Un pouquiño de sal, chourizo e
viño.
Estos ingredientes en el caldo advierto,
Cocidos con destreza y con buen tino.
Venir pues a comer, fue gran acierto. |
|
|
Morriña
|
|
Algo muy vivo
pasó por mi interior...
Y...,
sin hablar...,
me quedé
mirando el pueblo...
Tierra de mis mayores...,
de mis padres...
Y me sentí a gusto...,
importante,
contemplando...
esas casas de piedra,
no más de una docena
mal contadas...,
¡que guardan
tanta historia!
Casa de Neira,
la de mi padre,
que allá por el mil seiscientos
tuvo haciendas y rentas
hasta en las villas
de Pozuelo de Alarcón
y de Chinchón...
Y la Casa de Xorxe,
entrañable,
la de mi madre...
Caldo para desayunar,
caldo para comer,
caldo para cenar...
Y...,
sin hablar...,
me quedé
mirando el pueblo...
|
|
|
Pegerto Gómez Gude
|
|
|