De estilo renacimiento y dedicada a San Pedro Apóstol en Cátedra de
Antioquía, la fábrica de la Iglesia es de piedra y
ladrillo enfoscados, con cabecera de sillarejo.
En su exterior destaca la airosa espadaña, de sillería, bien
trabajada, de tres cuerpos separados por sencillas cornisas, rematando
en frontón triangular.
En el cuerpo superior se abren dos arcos gemelos de medio punto en los
que están colocadas dos campanas grandes (1890) y en el frontón una
campana que se fundió hacia el año 1953.
Al pasar a su interior atravesamos una
bonita portada mudéjar, flanqueada de dos pilas de agua bendita de los siglos XVI
y XVIII.
La Iglesia tiene dos naves, separadas por una arcada
desigual.
En la nave principal destaca la capilla
mayor,
cubierta por un precioso artesonado mudejar, y el retablo
con tres calles separadas por cuatro columnas con rocalla, ático, cuatro
nichos y un expositor, rematado por un clípeo con rayos, construido en
madera y dorado en la segunda
mitad del siglo XVIII (entre 1769/1778, por el arquitecto Andrés
Martínez y el dorador Tomás Arizpe, de la escuela segoviana)
En el nicho central preside la imagen barroca de San
Pedro sentado en trono (in Cathedra)
En el inferior de la calle central, abierta con vidriera, la hermosa talla románica (s. XII-XIII)
de la Virgen de Nazaret, patrona del pueblo.
En las hornacinas laterales, aveneradas, hallamos las imágenes barrocas
de San Roque y de San Vicente Ferrer.
El suelo del presbiterio está entarimado y el de toda la
iglesia con baldosas de barrio cocido.
Junto al presbiterio tres lápidas sepulcrales de los
siglos XV-XVI.
En la nave lateral, llamada de San Miguel, encontramos
cuatro retablos:
El de San Miguel,
bajo bóveda barroca de arista con
yeserías, de estilo barroco con estípites, tiene tres nichos dedicados
a San Miguel Arcángel, San Isidro y San José.
También barroco (finales del XVII), aunque muy deteriorado, con
cuatro columnas salomónicas, es el retablo del Cristo (s.
XVI-XVII)
Al final de esta nave lateral se encuentra la capilla
bautismal, con pila del s. XVIII y un retablo barroco
dedicado a San Juan Bautista, bella escultura del siglo
XVII, cerrada con sencillo enrejado de madera.
En la capilla del
Rosario, que forma
crucero con la de San Miguel, en un retablo plateresco (s. XVI) con tres
calles, la central rematada con frontón triangular y las laterales con
medallones, y ocho pinturas sobre tabla procedente de la ermita de
Nazaret.
En la hornacina
avenerada del cuerpo
inferior, la hermosa y pequeña talla románica de la Virgen de los Remedios
con el Niño (s. XII-XIII)
Las vigas y tablas que sostienen el coro están profusamente decoradas con
pinturas del renacimiento.
(Cf. MATÍAS FERNÁNDEZ
GARCÍA, Montejo de la Sierra, Madrid 1985)
Comunidad Nuestra Señora de Nazaret PP. Agustinos
Montejo de la Sierra
28190 Madrid