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“Al ser
humano no le bastan relaciones simplemente funcionales.
Necesita relaciones interpersonales, llenas de
interioridad, gratuidad y espíritu de oblación. Entre
estas, es fundamental la que se realiza en la familia: no
sólo en las relaciones entre los esposos, sino también
entre ellos y sus hijos...
En una perspectiva que además llega a las raíces mismas de
la realidad, hay que decir que la esencia y el cometido de
la familia son definidos en última instancia por el amor.
Por esto la familia recibe la misión de custodiar, revelar
y comunicar el amor...
Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en
la tierra, Padre, que eres Amor y Vida, haz que cada
familia humana se convierta, por medio de tu Hijo,
Jesucristo, «nacido de Mujer», y mediante el Espíritu
Santo, fuente de caridad divina, en verdadero santuario de
la vida y del amor para las generaciones que siempre se
renuevan.
Haz que tu gracia guíe los pensamientos y las obras de los
esposos hacia el bien de sus familias y de todas las
familias del mundo.
Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia
un fuerte apoyo para su humanidad y su crecimiento en la
verdad y en el amor.
Haz que el amor corroborado por la gracia del sacramento
del matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier
debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan
nuestras familias.
Haz finalmente, te lo pedimos por intercesión de la
Sagrada Familia de Nazaret, que la Iglesia en todas las
naciones de la tierra pueda cumplir fructíferamente su
misión en la familia y por medio de la familia.
Tú, que eres la vida, la Verdad y el Amor, en la unidad
del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”.

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