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¿Por qué será que la predicación de la resurrección
suscitó la ira y la persecución?...
Porque..., los apóstoles no anunciaban cualquier
resurrección..., sino la de aquel hombre llamado Jesús...,
a quien las autoridades civiles y religiosas habían
rechazado..., excomulgado..., y condenado a muerte...
En la Cruz todo parecía haber acabado...
Sus discípulos se dispersaron..., y quisieron olvidar...
Pero..., ocurrió "algo"...
Una experiencia nueva y poderosa se les impuso: ¡Jesús
estaba vivo!...
Y les invadió una certeza extraña: que Dios daba la cara
por Jesús..., que se empeñaba en reivindicar su nombre y
su honra...
¡JESÚS ESTÁ VIVO!...
¡LA MUERTE NO HA PODIDO CON ÉL!...
¡Dios lo ha resucitado..., y lo ha sentado a su
derecha..., confirmando la veracidad y el valor de su
vida..., de su palabra..., de su Causa!...
¡Jesús tenía razón..., y no los que lo expulsaron de este
mundo!...
¡Dios está de parte de Jesús!... ¡Dios respalda la Causa
del Crucificado!...
¡El Crucificado ha resucitado!...
¡VIVE!
Esto fue lo que verdaderamente irritó a las autoridades
judías...
Jesús les irritó cuando estaba vivo..., y les irritó aún
más cuando resucitó entre sus discípulos...
No era el hecho físico mismo de la resurrección... Lo que
no podían tolerar era que aquel ser humano concreto...,
Jesús de Nazaret..., cuya Causa (su Proyecto..., su
Utopía..., su Buena Noticia...) habían considerado tan
peligrosa..., y que creían ya descartada al haberlo
crucificado..., volviera a ponerse en pie...,
resucitara...
Y es que no podían aceptar que Dios estuviera dando la
cara por aquel crucificado condenado y excomulgado... Era
imposible para ellos que Dios se manifestara a favor de
Jesús..., que lo avalara... Ellos creían en otro Dios...
Y..., si..., hoy..., nadie se irrita al escuchar la Buena
Noticia de la Resurrección... ¿Por qué será?...
¿Por qué esa diferencia con lo que ocurrió entonces?...
¿Será que no anunciamos la misma resurrección..., o que no
anunciamos lo mismo en el mismo anuncio de la resurrección
de Jesús?...
¿Será porque no nos hemos tomado en serio eso de hacer
realidad en nuestro mundo el Reinado del Resucitado y su
Causa: el Reino de la Vida..., de la Justicia..., del Amor
y de la Paz?...
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