|
Hace algunos años..., por estas fechas..., Miguelito se
presentó en el Despacho Parroquial..., acompañado de su
madre...
Miguelito tenía diez años..., y acababa de hacer su
Primera Comunión...
Tal vez..., ya tenga bigote Miguelito...
Venía a apuntarse para la excursión con la que solemos
terminar las actividades de la Catequesis... Y..., allí
nos encontraron..., reunidos en el despacho..., con varios
catequistas...
Uno de ellos le dijo al niño: "Bueno..., Miguelito...,
aunque ya has hecho la Primera Comunión..., seguirás
viniendo a Catequesis el año que viene..., ¿verdad?"...
Miguelito no tuvo tiempo de contestar..., porque su mamá
se adelantó como una flecha..., y disparó: "El año que
viene no... El año que viene tiene que ir a clases de
inglés"... (y de judo..., y de baile..., y de
informática..., y...)
¡Pobre Miguelito!..., pensaba yo...
Pero Miguelito..., que era un chico despierto..., se quedó
mirando a su mamá..., miró luego de reojo a su
catequista..., y clavando de nuevo la mirada en su
madre..., la dijo: "Mamá..., ¿tú qué crees?..., ¿qué es
más importante? ¿El inglés..., o Jesús?"...
Tendríais que haber visto la cara que puso la mamá...
No sé..., no sé qué habrá sido de Miguelito..., ni de su
madre...
Pero..., seguro que aquella tarde..., María y Jesús se
miraron..., y sonrieron...
Y..., a los ángeles no..., porque no tienen ojos..., pero
a Jesús y María..., seguro..., que hasta se les cayó una
lagrimita...
¡Vaya con nuestro Miguelito!...
Para nosotros..., fue uno de esos momentos..., hay muchos
más..., en los que uno piensa que la dura labor del
Catequista..., realmente..., merece la pena...
Para que luego digan que Dios no habla...
¡FELIZ TIEMPO DE PASCUA!
|