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Ascensión significa relevo..., llamada a la acción...
¡Es el turno de la Iglesia..., es nuestro turno!
Entramos en escena..., y Jesús nos entrega el testigo...,
el encargo de ser sus testigos...
Nos invitó y nos invita a levantarnos y caminar..., a
salir de nuestra casa..., del "calor" del hogar..., y de
"los nuestros"..., a la intemperie..., a las plazas y las
calles..., hasta el último rincón de la tierra..., con su
mismo mensaje: "Que Dios es nuestro Padre y que todos
somos hermanos"...
Prohibido terminantemente cruzarse de brazos..., mirarse
el ombligo..., arreglar y cuidar sólo nuestra casa...,
preocuparnos sólo de nosotros mismos y de "los
nuestros"...
Naturalmente que no se trata de tenerlo todo
descuidado..., pero es que..., ¡hay tanto que hacer!...
Con sencillez y humildad..., sin militancias ni
arrogancias..., es necesario comunicar la Noticia de que
"hay Vida" y de que se nos ofrece la oportunidad de
recibirla..., hacer que la Palabra, hecha carne en cada
uno, se haga Presencia de Dios en medio del mundo...,
vivir de tal manera que cualquiera pueda experimentar que
el amor de Dios por el hombre..., por todo hombre..., es
Infinito..., hasta dar la vida...
Tal vez tengamos que romper, también..., el círculo del
miedo... Dejar de ser timoratos..., arrugados...,
apocados..., cortados... Tenemos su "aliento"...
¡Revestíos de la fuerza de lo alto!
Dejemos vivir a su ritmo..., al Espíritu que se nos ha
dado...
¡Ya se ha inaugurado el futuro! Estamos pisando el umbral
de la nueva época... Jesús el primero..., y a nuestro
lado...
De lo que tu hagas..., depende que irrumpa el mundo nuevo
que viene de Dios... ¡Es una tarea maravillosa! |