| |
QUINTO
DOMINGO DEL T.O.
DE BALDE...
| |
Después de explicar a un grupo de niños que "todo lo que
tenemos lo hemos recibido de Dios como un regalo..., por
el gran amor que Dios nos tiene"..., un crío de nueve años
pensó en voz alta: "Entonces..., Dios es tonto..., porque
todo nos lo da gratis"... Y otro chavalín sentenció: "Mi
mama da gratis lo que ya no le sirve"...
Tal vez..., la búsqueda de la eficacia..., o el creer que
todo lo que recibimos nos es debido..., nos ha hecho
perder el sentido de lo gratuito...
Inicialmente..., se desconfía de lo que se nos ofrece
gratis...
Vivimos unos tiempos..., se dice..., “donde todo se compra
y se vende..., donde nadie hace nada (se dice...) por
nada..., donde lo que se ofrece gratis será (se dice...)
porque no servirá para nada..., donde todo el mundo (se
dice...) tiene un precio”... Pero..., ¿entonces?... ¿Cómo
se puede entender la vida..., la amistad..., el amor...,
la misma fe?...
Y..., ¿cómo entender el amor de Dios..., que nos ama
gratis..., que nos amó primero..., que nunca pone
condiciones..., que nos ama sin medida?...
Nuestro Dios..., “gracias a Él”..., es de otra manera...
La generosidad de nuestro Dios nunca se corresponde con
nuestros méritos... No nos da porque antes nosotros le
hayamos dado nada..., ni nos da para que le demos nada...
Dios da..., da a manos llenas..., SE NOS DA TODO...,
porque Dios nos ama...
Y a los apóstoles..., Jesús..., les enseñó ese mismo
espíritu de gratuidad... "Gratis lo habéis recibido, dadlo
gratis"... “De balde”..., dice hoy San Pablo...
Y..., si algo ha caracterizado las "obras de la
iglesia"..., las más genuinas..., y lo sigue haciendo
hoy..., ha sido su gratuidad... Ahí están los miles y
miles de servicios que la Iglesia presta donde no llega
nadie... Porque lo que se hace con amor y por amor no
tiene precio..., ¿quién lo podría pagar?...
Pues..., si te sientes amada/o sin ningún mérito..., si
todo lo que tienes lo has recibido gratis..., ¿no es hora
ya de compartirlo gratis con los demás?...
|
|
|
|
|