|
Lo "light"
está de moda... Lo “light” vende...
Ya..., hasta se nos quiere vender el “amor light"..., es
decir: un amor que no cree problemas..., que no implique
compromisos serios..., o duraderos..., que sólo nos
reporte beneficios o comodidades..., que se pueda eliminar
al primer conflicto..., a la primera dificultad...
“Antes te amaba..., pero ya no”..., dicen...
“Oséase”..., un “amor”..., que no es “ni chicha ni limoná”...
Pero..., este sucedáneo no puede llenar nuestro corazón...
"Amaos unos a otros como yo os he amado"..., nos pone en
la pista del único amor que merece el nombre de tal.., que
es cien por cien puro..., es decir..., auténtico...
El cristiano no tiene otra posibilidad de amor que el AMOR
DE JESÚS..., no puede amar de otra manera que como nos
amó..., y ama..., Jesús...
Por otra parte..., amar así..., es el único aval..., la
única garantía..., que los discípulos tienen para saber
que se encuentran dentro de la línea marcada por Jesús...,
para saber que realmente están trabajando por el Reino...,
para saber que realmente viven..., aunque pueda ser con
deficiencias..., como discípulos del Señor...
La última voluntad de Jesús..., el único mandato que deja
a los suyos en la cena de despedida..., es que se amen...,
y que lo hagan como Él... No les pide otra cosa..., no les
da otra consigna ni otra seña de identificación que ésa:
amarse como Él...
Hoy..., esa última voluntad de Jesús..., nos urge...
Porque..., hoy se necesitan más que nunca hombres y
mujeres dispuestos a pasar de sucedáneos..., y a cumplir
con ese mandato de amar como El nos amó...
Hoy..., nuestro mundo está urgentemente necesitado de
testigos que sean reflejo del amor de Dios..., mensajeros
y reveladores de ese amor...
A nosotros..., a la Comunidad de seguidores de Jesús..., a
la Iglesia..., se nos ha encomendado especialmente esta
tarea...
Pues..., tú..., ¿pasas de sucedáneos del amor?...
|