|
¡Qué bien lo entendió San Juan!... Ha
visto..., ha tocado..., ha oído..., y da testimonio...
“Quien no ama..., no ha conocido a Dios..., porque Dios es
Amor”... Mostremos que Dios sigue amando hoy a los
hombres..., amándonos como Él nos amó...
Y..., no se trata de palabras bonitas..., ni de echar una
lagrimita (o un euro...) de vez en cuando... “Por sus
frutos los conoceréis”..., ¿recuerdas?
Quien toma la iniciativa..., quien tiende la mano sin
esperar respuesta (sin pedir nada a cambio...)..., quien
no abusa de su fuerza o de su poder..., quien acoge a todo
hombre como hermano..., quien prefiere al pobre (el que no
tiene donde caerse muerto..., ni conoce el calor de un
hogar..., el que perdió la razón..., o está enfermo..., o
está solo..., el analfabeto..., el marginado..., el que no
puede valerse por si mismo..., el que es víctima de la
injusticia..., el anciano..., etc., etc.)..., quien
comparte sus bienes..., quien entrega su tiempo
desinteresadamente..., quien perdona de corazón..., quien
se compromete en el servicio a los demás..., quien va
regando la tierra (a veces con su sangre...) para que
nazca un mundo mejor...
Quien vive así..., ama como Dios nos ama..., como
Jesús..., hasta dar la vida...
A veces tendrás la sensación de “hacer el primo”...,
otras..., los demás..., se encargarán de hacértelo
creer..., de restregarte “tus fallos”..., de recordarte
tus limitaciones..., de decirte que tu esfuerzo es
inútil...
Pero..., si alguna vez has experimentado que Dios te ama
así..., nada..., ni nadie..., podrá impedirte gritar al
mundo entero con tu vida que hay un Padre Dios que nos ama
hasta el infinito... Y..., ¿quién podrá robarte la
alegría?...
No hay otro camino para ser feliz..., no hay otro para
hacer de nuestro mundo..., el mundo que Dios pensó para
todos...
¿Te apuntas?
|