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Ya está hecha la presentación... Comienza la vida pública
de Jesús...
Atrás quedan largos y misteriosos años de silencio..., de
oscuridad..., de absoluta normalidad..., de los que apenas
aparecen unas pinceladas rápidas en el Evangelio... Los
planes de Dios...
Pero a partir de esta aparición en el Jordán, conviene que
sigamos muy de cerca a Cristo..., conviene que no perdamos
ni uno solo de sus gestos..., que no se nos escape una
sola de sus palabras..., porque..., a partir de este
momento..., a partir de su bautismo en el Jordán...,
Cristo va a dibujar lo que tiene que ser la vida de un
cristiano si quiere que..., para él..., se oiga también la
voz del Padre llamándole "hijo"...
A partir de hoy conviene que nuestro interés esté centrado
en oír lo que dice ese Hombre..., y conviene...,
especialmente hoy..., porque quizá oímos mucho a los
hombres..., con minúscula..., y poco a Dios...
En este mundo nuestro..., en el que tanto se habla..., en
el que cualquiera pontifica y dice con una seguridad
sorprendente cuanto se le antoja sobre lo humano y lo
divino..., en el que difícilmente se encuentra un rato de
silencio..., en el que a través de los medios de
comunicación social (¿quién los paga?) se nos adoctrina
sistemáticamente sobre casi todo..., en este mundo
nuestro..., ¿verdad que oímos poco a Dios?...
Quizá por eso vamos un tanto desorientados y
desesperanzados..., un tanto defraudados de tantos que
hablan tanto...
Hoy hace su aparición un Hombre del que se dirá que tiene
Palabras de Vida eterna..., un Hombre que pasará haciendo
el bien..., que nunca defraudará a nadie..., que no se
enriquecerá con su fama o sus milagros..., que acabará su
camino dando la mayor muestra de amor que puede darse: su
vida...
La espera se ha acabado... |