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Está en los que viven hoy la fe cristiana en
medio de la corrupción..., y del materialismo total... Y está en
los que alimentan y mantienen viva la esperanza en medio de la
indiferencia...
Tiene nombre de niño explotado..., hambriento..., de la calle...,
de la guerra... Tiene nombre de abuela que muere en soledad..., de
rechazado social..., de fracasado..., de mujer maltratada..., de
profeta incomprendido...
Se llamaba Pedro..., y estaba llorando al amanecer... Alguien pasó
bajo el árbol..., y le vio..., y se llamaba Judas...
Otros le visitaron estando Él en la prisión de...
Está en los creyentes que se atreven a pensar desde su fe..., y
buscar alternativas a lo de siempre..., y hablar a los niños..., o
a los jóvenes..., o a los adultos..., con un lenguaje nuevo de las
maravillas de Dios... Y está en esos niños..., y en esos
jóvenes..., o en esos adultos...
Está en los padres que renuevan cada día su amor..., para seguir
al lado de sus hijos..., y de los abuelos... Y en los
profesionales que..., muchas veces..., desde la incomprensión...,
y hasta con la persecución de la envidia..., se esfuerzan por ser
fieles a sus principios..., y a los valores que han dado sentido a
su vida...
Está en los crucificados por el dolor que no se rebelan contra
Dios..., y en los honrados trabajadores..., anónimos..., que
cumplen con su deber..., y en los solidarios en tiempos de lujo e
injusticia..., y en los místicos..., que se han acercado al
Misterio y lo reflejan...
Él está en la Palabra..., la que se hizo carne y habitó entre
nosotros..., la que contemplaron unos ojos privilegiados...,
palparon unas manos limpias..., y escribieron luego unos testigos
inspirados...
Esta Palabra sigue hablando hoy desde muchas bocas..., y
situaciones concretas... Habla desde toda y cada una de las
realidades..., y en ellas nos cita para un encuentro de
salvación... Esta Palabra es vital..., luminosa..., exigente de
cambio..., y misericordiosa...
Juan Bautista fue el testigo de la luz..., enviado a preparar los
caminos del que tenía que venir... Tantos otros testigos y
profetas nos siguen dando el mismo testimonio a nosotros..., los
hombres y mujeres de hoy...
Está aquí..., ¿y no le conocéis?... |