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IV DOMINGO DE
ADVIENTO
NADA DE ESO...
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Para muchos cristianos pareciera que la religión consiste
en dar..., y dar..., y dar.., a Dios...
Unas veces porque Dios nos pide... "Las más"..., suelen
decir... "La verdad es que pareciera que la única
ocupación de Dios es pasarse la vida mandando y
pidiéndonos cosas..., como si Él necesitara algo"...
Además..., "¿voy a solucionar yo el problema del hambre o
de la injusticia en el mundo?"... Algunos piensan que Dios
es como los médicos..., dicen..., "que me prohíben todo lo
que más me gusta"... "Lo hace para probarnos"..., dicen
otros..., "y si no lo hacemos..., ya sabes..., pues nos
castiga"... "Pues..., para esooo"..., añaden
sentenciando..., "es mejor no ser cristiano"..., y..., el
caso es que tienen razón... Para eso...
Y..., otras veces..., porque hay que darle "algo" para que
nos dé..., es decir..., para ganarse primero lo que le
vamos a pedir..., o a exigir..., después... Estoy seguro
que conoces a gente que ya no pisa la Iglesia..., que
hasta dicen que han perdido la fe..., porque Dios no les
concedió lo que le pidieron..., y eso que "yo era de los
que siempre iba a misa..., y le hice..., y cumplí a
rajatabla..., tal o cual promesa”...
Pues..., fíjate..., en la conversación entre Dios y
María..., no hay nada de “eso”...
DIOS QUIERE DARSE TODO..., sin reservas..., no exige nada
para sí..., no reclama nada..., quiere darse plenamente a
nosotros... (¡Absolutamente sorprendente!..., es
verdad..., aunque no podría ser de otra manera..., porque
Dios es así..., PORQUE ¡DIOS ES AMOR!...)
Y..., el DON DE DIOS..., JESÚS..., lo hace depender del
SÍ..., plenamente libre..., de la confianza plena de
María..., que..., ante tanto amor..., acepta el Don..., se
ofrece para dejar hacer a Dios en ella..., sin
condiciones... Y después el SÍ de José..., y después...
Es esa respuesta de fe (amor)..., confiada y
desprendida..., la que el Evangelio señala como la única
para iniciar la aventura que puede hacer nuevas todas las
cosas..., condición para entrar en el Reino..., y para que
el Reino entre en nosotros...
¿Verdad que es otro modo de ver a Dios..., otra manera de
estar ante Él..., y ante la vida?...
¿Qué tiene de extraño que la vida pueda convertirse en una
aventura maravillosa..., que supere todas las
expectativas..., cuando una mujer o un hombre..., sean
ancianos o jóvenes..., adolescentes o niños..., le dicen
SÍ a Dios?
No podría ser de otra manera..., ¿verdad?... ¿Cómo no
dejarse amar por el Amor?... Entonces ¿por qué no decirle
SÍ..., un SÍ SIN CONDICIONES..., a Dios..., que..., una
vez más..., se nos quiere dar TODO..., a ti... y a mí?
DECIRLE A DIOS UN SÍ sin reservas...,, como María..., es
la última de las invitaciones de este adviento..., tal
vez..., para comenzar en ti una aventura maravillosa que
ahora ni puedes imaginar..., tal vez para llevar a otros
la esperanza y la alegría... ¿LE DECIMOS SÍ?
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