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III DOMINGO DE
ADVIENTO
¿DÓNDE ESTÁN LOS PROFETAS?...
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El "desierto" puede ser un símbolo... Símbolo de una
creación marchitada..., esquilmada..., sin horizontes
definidos..., sin perspectivas de futuro...
El "desierto" puede ser un símbolo..., también..., de
nuestra propia experiencia vital... Vivimos (solemos decir
u oír...) en continua crisis..., sin indicadores..., sin
modelos..., sin valores..., sin pautas..., sin caminos...
Hoy se reafirma la conciencia..., más clara que nunca...,
de que todo es relativo..., todo envejece demasiado
rápidamente... Pasan los sistemas..., las filosofías...,
las concepciones de la vida..., las culturas..., los
proyectos salvadores..., las ilusiones individuales y
colectivas... Pasan con la velocidad de un cometa..., como
cambian los escaparates de moda..., o los anuncios de la
televisión... Lo que ayer era revolucionario..., hoy es
reaccionario..., lo que fue último..., esta a punto de ser
arrinconado en el desván de la historia...
A veces..., en la noche..., se oyen voces...
Algunos partidos políticos..., cuando están en la
oposición..., suelen jugar a soñadores..., y prometen y
prometen..., y llegan incluso a ilusionar... ¿A que sí?
Pero..., cuando llegan al poder..., se vuelven muy
serios..., y en nombre de la responsabilidad que el
poder..., dicen..., les obliga a tener..., sus sueños de
trabajar por la paz..., de justicia social..., de
promoción de las clases bajas..., se quedan en lo que
siempre fueron: palabras..., palabras que se lleva el
viento...
Y..., otra vez el desierto...
También..., en el desierto..., si sabes escuchar...,
puedes oír otras voces...
Son como estrellas fugaces que despiertan nuestro
corazón..., inician un sendero... No prometen..., ni
amenazan..., ni condenan..., invitan..., trabajan... Lo
suyo no es lo definitivo... Es sólo un anuncio..., un
eco..., pero ahí están..., animando pequeñas o grandes
iniciativas..., proyectos de desarrollo..., causas
justas..., intereses comunes... No van de "mesías"..., ni
de sabios..., ni de genios..., ni de líderes..., pero van
transformando nuestro desierto en un lugar de vida..., y
el Reino de Dios sigue adelante..., y el mundo nuevo está
más cerca..., y los derechos humanos..., y la paz..., y el
perdón..., y la justicia..., y la esperanza...
Son los Profetas de nuestro tiempo..., respondiendo a la
violencia con el perdón..., a la fuerza con la razón..., a
la injusticia con la verdad..., a las palabras con la
vida...
Ahí están...
Y tú..., puedes ser uno de ellos... |
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