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II DOMINGO DE
ADVIENTO
EL TE AMA CON LOCURA...
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La historia del pueblo de Israel (como las nuestras)...,
está sembrada de infidelidades a Dios... Los profetas las
describen como la traición que una mujer hace a su
amado... Y está también llena de la fidelidad de Dios
que..., a pesar de todo..., quiere a su pueblo como a su
amada y está dispuesto a desposarse con ella...
Es lo que nos quiere decir Marcos ..., Cuando pone en boca
de Juan esta frase relativa a Jesús: "Yo no me atrevo a
quitarle las sandalias"... Fijáos: la ley del levirato
mandaba que la mujer que quedara viuda y sin hijos fuera
desposada por el pariente más cercano al difunto... Cuando
éste no quería cumplir con la ley... , se le declaraba
infame ante la comunidad..., y..., según establecía la
misma ley..., en presencia de los ancianos..., se le
escupía en la cara..., y se le quitaban las sandalias... (Dt
25,5-10)
Ante el pueblo..., Juan Bautista resultaba espiritualmente
atrayente..., por su talante de profeta del Antiguo
Testamento... Y cuando aparece Jesús..., el dilema para el
pueblo es éste: ¿cuál de los dos será el Mesías
esperado?...
La alusión de Marcos es clara... Juan reconoce en Jesús al
auténtico novio del pueblo (el auténtico Mesías), y no
puede quitarle las sandalias..., porque Jesús..., no sólo
acepta desposar al pueblo..., sino que su amor por el es
tan grande que..., a pesar de sus infidelidades..., llega
hasta dar la vida...
Bueno..., pues..., nosotros..., hoy..., TODOS..., con
nuestras infidelidades..., somos ese pueblo amado por Dios
hasta la locura...
Y es que Jesucristo es el SÍ de Dios a la humanidad...
No sé si se nos nota..., pero sí sé que se nos debería
notar más..., que es ese JESÚS..., SIEMPRE FIEL..., HASTA
DAR SU VIDA..., por ti..., por mí..., en quien esperamos y
a quien esperamos en este adviento..., y en todos los
advientos de cada día... Que es a Él a quien debemos
allanar el sendero...
Y..., ¿no crees que ya va siendo hora de gritar a los
cuatro vientos..., con la palabra y con la vida..., como
Juan..., que el JESÚS que llama incansablemente a la
puerta de nuestros corazones..., NUESTRO DIOS..., NOS AMA
CON LOCURA?... |
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