I DOMINGO DE
ADVIENTO

¡DAOS CUENTA DEL MOMENTO QUE VIVÍS!...
 

 
El adviento es tiempo de esperanza..., no de simple espera... Y..., no creas que es un juego de palabras... Una cosa es la esperanza y otra la espera...
La simple espera no depende de mi... Se trata de aguardar a que venga lo que ha de venir... Aunque lo desee mucho o poco..., vendrá cuando quiera..., antes o después..., o no vendrá..., dependiendo de factores que escapan a mi control..."Lo que sea sonará"... (se suele decir...) Y..., mientras tanto..., lo único que puedo hacer es "dis-traerme"..., "di-vertirme"..., "matar el tiempo"..., o resignarme...
Pareciera que la vida..., para algunos..., es como una "sala de espera"..., (no de esperanza...), donde "pasar el rato" lo mejor posible..., tanto mejor cuanto más "dis-traído" se esté... Puede ayudar ese montón de manoseadas revistas del corazón, o lo que sea... ¿Qué puedo hacer sino aguantar? ¿Hablamos de fútbol..., de política..., o del tiempo? ¿Qué adelanto con hacer otra cosa?...Mira..., "tranquilidad”..., resignación..., no ponerse nervioso..., sólo conseguirías pasarlo mal y sufrir...
Sin embargo..., la esperanza es siempre activa..., nos empuja hacia adelante..., nos implica..., nos mueve a asumir las propias responsabilidades..., en la construcción de la nueva humanidad..., del futuro de este mundo que ya está viniendo..., que superará todas nuestras expectativas..., pero que de alguna manera depende de nosotros también...
Pues bien..., la esperanza cristiana es verdaderamente esperanza... Es Dios en quien se espera y a quien se espera... Y..., Dios no nos ha prometido el Reino como una lotería o una fatalidad..., sino como una tarea..., una misión..., un quehacer apasionante..., paciente..., siempre comunitario..., y..., donde no puedes faltar tú...
Cristiano no es sólo el que vive en la esperanza..., sino el que puede "dar razón de su esperanza"... (1Pe., 3, 15) Y si ella es la que enseña al corazón a dirigirse al verdadero lugar... ("Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón" Mt., 6, 21)..., tal vez..., amar al prójimo sea la forma más perfecta de esperar...
Comienza el tiempo de Adviento: Alegraos..., vigilad..., estad despiertos..., Preparad el camino a "Dios-por-venir"..., el Dios de nuestra esperanza...
 

 
   Comunidad Nuestra Señora de Nazaret
   
PP. Agustinos
   Montejo de la Sierra
   28190 Madrid