|
Murió Julio César...,
Séneca..., murieron Shakespeare y Cervantes..., murió
Napoleón..., Madame Curie..., George Washington..., Lady
Di...
¿Conoces a alguien..., tan enamorado de Julio Cesar...,
que esté dispuesto a dar la vida por él..., hoy..., en
pleno siglo XXI?...
Fueron hombres y mujeres “grandes”..., cuyas obras dejaron
una impronta aún viva... Pero son sólo un recuerdo...
En Roma..., durante el mandato de César Augusto..., el
Imperio crucificó a miles de hombres..., todos ellos
humildes y pobres..., destinados a no permanecer más
tiempo en el recuerdo que el que alguno de sus familiares
pudiera tardar en olvidarlos...
Y..., sin embargo..., Uno de ellos..., el que se tenía por
hijo de un carpintero de Nazareth..., ha partido en dos la
Historia...
Hombres “grandes” de su tiempo..., como Poncio Pilato...,
o Caifás..., que nunca hubieran debido ocupar una sola
línea en los libros de Historia..., son conocidos a causa
de este "malhechor"...
Y aquella cruz..., surge de las piedras en los caminos...,
se eleva al cielo sobre los campanarios..., cuelga en
nuestro pecho..., cerca del corazón...
La sola mención de su nombre hace estremecer más
corazones..., y derramar más lágrimas..., que la de todos
los "grandes" que en el mundo han sido...
Cientos de miles de hombres..., cientos de miles de
mujeres..., eligieron vivir como Jesús vivió..., y cargar
con su cruz... Cientos de miles de vidas entregadas..., y
entregándose..., clavadas en el madero del hijo de José...
O se trata de una inexplicable locura colectiva...,, o
verdaderamente Él era la locura de amor del Hijo de Dios
por nosotros...
O esta Semana Santa nunca debió existir...,
o...,verdaderamente..., "eran nuestros pecados los que Él
llevaba"... ¡Los nuestros!..
Tal vez..., en el regazo maternal de María..., podremos
llegar a entender...
Déjate querer..., déjate querer...
Son días para sentirte amado..., por el AMOR... |