| |
XIII DOMINGO DEL
TIEMPO ORDINARIO
ES POSIBLE QUE NO NOS MATEN...
| |
Ir detrás de Jesús..., no es
lo mismo que seguirle... El seguimiento sólo se entiende
desde la profunda experiencia personal de amar y ser
amado...
Cuando Jesús nos dice: "Sígueme"..., su invitación está
tan cargada de su amor..., de un amor tan radical..., que
no cabe reducirla a determinados momentos..., o a tales o
cuales aspectos de nuestra vida...
Seguir a Jesús..., no es una aventura intelectual..., la
adhesión a una ideología interesante..., o a un estilo de
vida pintoresco..., mucho menos un seguro de vida..., o
una bendición a nuestros planes..., o alimento de nuestras
vanidades..., o evasión de nuestras responsabilidades...
Tal vez convenga recordar..., una vez más..., que amar no
es cuestión de sentimiento..., que nadie ha dicho nunca
que el camino sea fácil..., que ser cristiano supone un
riesgo..., que en el camino cristiano siempre está la
cruz..., esa cruz que cada uno hemos de cargar..., y
que..., siempre..., nos resulta tan desconcertante...,
escandalosa..., aparentemente estéril..., e
insoportable...
Seguir a Jesús..., exige caminar ligeros de equipaje...,
liberarse de toda atadura y dependencia..., porque...,
seguir a Jesús..., exige de nosotros la entrega de todo
nuestro ser..., una entrega total..., sincera..., sin
reservas..., sin componendas..., sin condiciones...
Mateo nos habla de cosas concretas y reales..., nos habla
del amor a una persona..., papá..., mamá..., hijos...
Seguir a Jesús..., es ser capaz de ir más allá de este
amor... Sólo Dios puede exigir tanto...
Seguir a Jesús..., pues..., es apostar la vida por El...,
salir hacia otra tierra..., impredecible..., una vez
más..., y quemar nuestras naves..., sin volver la vista
atrás..., dar la vida por la causa del evangelio...
Porque..., es posible que no nos maten nunca..., en el
sentido literal de la palabra..., ¿verdad?..., pero..., es
seguro que tendremos que vivir pequeñas..., o grandes...,
muertes..., cada día..., sin alharacas..., y sin
brillo..., si somos cristianos..., si somos seguidores de
Jesús...
Tal vez..., entonces..., convenga recordar también la voz
de Jesús que nos dice: "lo que para vosotros no es
posible..., para Dios..., si"...
Y también..., una vez más..., reafirmar con alegría...,
incluso ante esas páginas duras del Evangelio..., si tu
quieres..., Señor..., seguiré siendo tu "aguador"...
|
|
|
|
|