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La
resurrección de Jesús nos descubre..., antes que nada...,
que Dios es Alguien que pone vida donde los hombres
ponemos muerte..., Alguien que genera vida donde los
hombres la destruimos...
Tal vez hoy más que nunca..., nuestra humanidad...,
amenazada de muerte desde tantos frentes..., y por tantos
peligros que ella misma ha desencadenado..., esté
necesitada de hombres y mujeres comprometidos de manera
radical..., en la defensa de la vida...
Y..., esta lucha por la vida..., comienza en el interior
de tu (o mi) corazón... Es allí donde vamos decidiendo el
sentido de nuestra existencia...
O nos orientamos hacia la vida optando por un amor
creador..., una entrega generosa a los demás..., una
solidaridad generadora de vida..., o nos adentramos por
caminos de muerte..., instalándonos en el egoísmo estéril
y destructivo..., la utilización parasitaria de los
otros..., la apatía e indiferencia total ante el
sufrimiento ajeno...
Es en el propio corazón (tuyo..., o mío)..., donde el
creyente..., animado por el Espíritu del Resucitado...,
debe vivificar su existencia..., resucitar todo lo que se
le ha muerto..., y orientar decididamente sus energías
hacia la vida..., superando cobardías..., perezas...,
desgastes..., pesimismos..., cansancios..., que nos
podrían encerrar en una muerte anticipada...
Y..., no se trata solo de que cada uno de nosotros
revivamos..., sino de sembrar vida allí donde tantos ponen
muerte...
La “pasión por la vida”..., propia del que cree en la
resurrección..., debe impulsarnos a hacernos presentes
allí donde “se produce muerte”..., para luchar..., con
todas nuestras fuerzas..., frente a cualquier ataque a la
vida...
Esta actitud de defensa de la vida..., nace de la fe en un
Dios resucitador y “amigo de la vida”..., y debe ser firme
y coherente en todos los frentes...
Quizás sea ésta la pregunta que debamos hacernos en esta
mañana de Pascua de Resurrección: ¿Sabemos defender la
vida con firmeza en todos los frentes?... ¿Cuál es nuestra
postura personal ante las muertes violentas..., el
aborto..., la eutanasia..., la destrucción lenta de los
marginados..., el genocidio de tantos pueblos..., la
instalación de armas mortíferas sobre las naciones..., el
deterioro creciente de la naturaleza?...
¡FELIZ
PASCUA!
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