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Aquellos
que vivieron con Jesús..., que experimentaron su presencia
y su mensaje como una alegre noticia..., recibieron del
Señor el mismo encargo..., la misma misión..., la que El
había recibido del Padre...
“Id y haced discípulos de todos los pueblos"...
Hoy..., los que confesamos que Cristo está resucitado...,
presente entre nosotros..., y lo vivimos gozosamente...,
sentimos, también..., la misma llamada a comunicarlo a los
otros..., para que participen de nuestra alegría...
Es nuestra misión...
Y..., cuando una comunidad cristiana se reúne para
celebrar la presencia viva de Jesús..., su
Resurrección..., siente la necesidad de comunicar a
otros..., con humildad..., lo que ella misma vive... Y se
vuelve misionera...
Pero..., en el desarrollo de este "quehacer"..., la
Iglesia (es decir..., cada uno de nosotros) debe estar
bien despierta..., porque se nos puede "distraer el
corazón" con muchas cosas...
Con la contemplación estéril de la verdad..., por
ejemplo... Seguro que habéis oído decir frecuentemente...,
como un estribillo..., "primero formarse..., después
vendrá el compromiso..., el hacer"... Falso espejismo...
Hay gente que sabe muchísimo y no se compromete con
nada... Son como monstruitos..., con una cabeza muy
grande..., muy grande..., y el cuerpo pequeñín... Como los
cabezudos..., eso es...
También podemos "distraer el corazón" con el cumplimiento
de leyes y preceptos..., que nos hacen acumular méritos
(!)..., o en oraciones..., y prácticas piadosas..., en
sacrificios..., o devociones..., para ganar el cielo...
Ya pasó hace mucho... ¿Recordáis? "Miraban fijos al
cielo"..., hasta que los ángeles les hicieron pisar
tierra...
Porque la tarea es grande..., la misión es mucha...
Que hay que gritar a los cuatro vientos que a Dios no se
va..., que Dios viene..., que a Dios no se le
conquista..., se le recibe..., que a Dios no hay que
buscarle fuera..., que está dentro..., que a Dios no lo
merecemos..., que Dios se nos da..., como un Don... Como
el Don... Que sólo ama a Dios el que ama al hermano...
“Id y haced discípulos de todos los pueblos"...
Porque así lo quiso..., Dios necesita de la carne..., para
manifestarse a la carne..., de ti y de mí..., para hacerse
presente y creíble en nuestro tiempo..., en medio de la
humanidad... Es nuestra misión...
Por eso..., ante la tendencia tan común de "quedarnos
mirando al cielo"..., es necesario estar despiertos...
Por eso..., hermana..., hermano..., ¡no distraigas tu
corazón!...
FELIZ
PASCUA!
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