VI DOMINGO DE PASCUA

"OBRAS SON AMORES..., Y NO BUENAS RAZONES"...
 

 

En este tiempo de Pascua hemos vivido sentimientos distintos: una primera etapa de alegría incontenible..., en los diversos encuentros con el Resucitado... Una segunda fase más serena y contemplativa..., descubriendo en Cristo a nuestro Único Pastor..., la Única Verdad..., nuestro Camino..., nuestra Vida...
Hoy..., la Iglesia nos invita a vivir con esperanza la promesa del Espíritu...
A quince días de que termine la cincuentena pascual..., necesitamos prepararnos para la gran celebración que la concluirá: Pentecostés..., la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles..., la manifestación pública de la Iglesia..., podríamos decir..., su inauguración...
En el evangelio de san Juan..., que nos presenta la liturgia de este Domingo..., el Señor promete a sus discípulos el envío de un “Paráclito”..., un defensor o consolador..., el Espíritu mismo de Dios..., su fuerza y su energía..., Espíritu de Verdad porque procede de Dios que es la Verdad..., (no un concepto..., ni una fórmula...), el mismo Ser Divino que ha dado la existencia a todo cuanto existe..., y que conduce la historia humana hacia su plenitud...
Los grandes personajes de la historia permanecen en el recuerdo..., pero Cristo mismo permanece en su Iglesia por medio del Espíritu Santo que envía sobre los apóstoles..., y que no deja de alentar a los cristianos a lo largo de los siglos... Por eso puede decirles que no los dejará huérfanos..., que volverá con ellos..., que por el Espíritu establecerá una comunión de amor entre el Padre..., los fieles..., y El mismo...
El mundo de la injusticia..., de la opresión contra los pobres..., de la idolatría del dinero y del poder..., de las vanidades de las que tanto nos enorgullecemos a veces los humanos..., ni ve ni entiende..., porque Dios es amor..., solidaridad..., justicia..., paz y fraternidad... y su Espíritu alienta..., y se manifiesta..., en quienes se comprometen con estos valores..., Esos son los discípulos de Jesús..., esos los que cumplen sus mandatos...
Y..., ya sabemos que los mandamientos de Jesús se reducen a uno sólo..., el del amor: amor a Dios..., amor a los hermanos...
Pues..., ya sabes... “Obras son amores..., y no buenas razones”...

FELIZ PASCUA!

 
 

 
   Comunidad Nuestra Señora de Nazaret
   
PP. Agustinos
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